Déraciné

Déraciné

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Big Data
  • Déraciné
  • PlayStation VR
  • From Software, JapanStudio
  • Aventura
  • 6 de noviembre 2018

Un cuento de hadas, la vida y el tiempo según Miyazaki

Mientras escribo estas líneas, escucho de fondo los acordes de la cautivadora banda sonora de Déraciné, un ramillete sonoro de 14 composiciones confeccionadas para la ocasión por el diestro e inspirado trío musical de From Software: Tsuksa Saitoh, Shoi Miyazawa y Yuka Kitamura. La experiencia VR dirigida por Hidetaka Miyazaki recurre, como tantas otras veces y según sus propias palabras, a una narrativa fragmentada, hábilmente encubierta tras un oscuro velo argumental, a veces pesado, a veces vaporoso, pero siempre mecido por esa poderosa corriente de fascinación que despierta en el usuario.

El propio Miyazaki nos advierte antes de penetrar en su nueva y melancólica fábula que, para From Software, se trata de un título experimental, pleno de nuevas ideas, un juego tranquilo y sosegado en el que, como ya he comentado, se utiliza la narración fragmentada para relatar un cuento en ocasiones opaco y bastante abierto a la interpretación de cada jugador. Con la firme y sana intención de sorprendernos con esta propuesta tan diferente a sus anteriores títulos, Miyazaki termina su presentación esperanzado de que Déraciné permanezca con/en nosotros incluso después de haberlo completado.

Nuestra primera misión en Déraciné, una vez completado el tutorial, será demostrar nuestra existencia a Yuliya, para ello tendremos que insuflar vida a una flor.

Poco después tendremos que arruinar el estofado de Lorinc echando las hierbas de los cinco muchachos, pero antes tendrás que encontrar los recipientes que las contienen.

Prepárate, estás a punto de abandonar el mundo real

Todo esto que os cuento formó parte del proceso de análisis de Déraciné. Primero con un correo electrónico que incluía el código de descarga del juego y las palabras y deseos de su creador y segundo, la adquisición, a precio bastante reducido, de la bonita Collector’s Edition japonesa. Juego físico, banda sonora completa y un estuche de alta calidad de esos que no te cansas de obervar, algo que no he podido evitar hacer en numerosas ocasiones y que me ha servido de inspiración para redactar el artículo. Me gusta rodearme de la atmósfera correcta siempre que puedo, sobre todo si se trata de un título creado por los magos de las fábulas oscuras, nostálgicas y extenuantes de From Software

Déraciné, que significa desarraigados, no es comparable al resto de creaciones recientes de From Software, no hacía falta que lo fuera, pero el aroma decadente y melancólico propio del estudio japonés se percibe desde el primer instante. La pantalla de presentación, una gran pizarra, se muestra ante nosotros majestuosa, rotunda, invasiva, cercana, inmersiva e incluso cálida. Es hora de visitar el nuevo territorio, íntimo, recogido y contemplativo del señor Miyazaki.

“¿No te emociona? Vas a ser un espíritu. Y vivirás en un mundo donde el tiempo no corre…” Esas palabras definen a la perfección lo que te espera, aunque mejor será sustituir la palabra espíritu por hada. Poco después entrará en escena el completo tutorial donde descubriremos los poderes del anillo rojo y el azul, relativos a la vida y el tiempo respectivamente, así como la función del cronómetro, o el control de todas las acciones posibles mediante ambos PS Move: desplazarse, girar, manipular objetos con ambas manos, acceder al inventario… Sí, nos moveremos por su escenario a saltos, mediante teletransporte, por zonas o puntos ya predefinidos en sus decorados, como si se tratara un juego de tablero, pero os aseguro que no se pierde ni un ápice de inmersión a la hora de explorar los pasillos y estancias del aislado y enigmático internado. Es menos realista pero elimina cualquier rastro posible de cinetosis. Pocos minutos después constataremos el sobrecogedor y casi siempre detallado marco visual en el que se desarrolla Déraciné; o esa magia envolvente de su banda sonora, que te lleva de la mano por sus emplazamientos; o su excelente doblaje en castellano que hace que todo este atrapante conjunto de irrealidades virtuales se sienta más cercano que de costumbre.

Aprieta con la mano las esferas que aparecen junto a los personajes para interactuar con ellos, a veces tendrás que realizar alguna acción extra para que aparezca alguna esfera más. El efecto de partículas está muy conseguido.

Sí, aunque no lo parezca es una captura real, el nivel de detalle de algunas estancias es notable. Aquí tenemos al pequeño Nils sorprendido al perder su marcapáginas, también podemos quitarle las gafas y juguetear con ellas.

El inventario nos dará acceso a todos los objetos que hayamos recogido. Cuando sea menester utilizar alguno de ellos aparecerá su imagen etérea en pantalla y tan solo tendremos que colocar el ítem correspondiente sobre ella.

El destino del internado en tus manos: dar vida, quitar vida

Déraciné es una aventura de mecánicas sencillas y sensaciones profundas, integrada en un entorno virtual muy particular, donde el tiempo no avanza, donde todo permanece en pausa, como si se tratara de un álbum de fotos, a la espera de que el jugador interactúe con el mundo que rodea a las chicas y chicos del internado (Marie, Rozsa, Lorinc, Nils, Herman…) y su anciano director. Nuestra misión, como hada invisible, será utilizar los poderes mencionados de la vida y el tiempo e ir desgranando su atractiva propuesta. La aventura para PlayStationVR de From Software se basa principalmente en el entorno, su historia y la presentación de los hechos para hacernos sentir eso que solo una tecnología inmersiva puede ofrecer. O como bien dice su descripción oficial: “Explorar un mundo donde el tiempo no avanza, reunir pistas y encajar los fragmentos de una historia que rebosa fantasía”. Todo en Déraciné, así lo quiso Miyazaki, está fragmentado: su profunda narrativa, los recuerdos de los muchachos en forma de ilusiones extraídas de la memoria, las sensaciones que transmite, su cronología… Incluso la elaboración de este artículo… Todo.

Nuestros primeros paso en el internado nos llevarán a demostrar nuestra existencia como hada invisible, primero ante Yuliya y después arruinando el estofado de Lorinc con una ración extra de hierbas amargas. Más tarde llegará el momento de visitar al vetusto y solemne director en su despacho y será a partir de ese instante cuando Déraciné penetre en tus huesos, como el frío invierno. Porque todo comienza como un cuento inocente, en un entorno idílico y aislado, pero pronto tomará otros derroteros. Al principio bastará con resolver situaciones de poca relevancia y pequeños puzles, después llegará lo verdaderamente crucial. Encontrar pistas, buscar/utilizar objetos, descubrir estancias, leer cartas, escuchar conversaciones de los personajes, arrebatar y otorgar vida a pequeña escala y… modificar determinadas acciones a través del tiempo, la clave principal de Déraciné, y eso implica cambios, pasados, presentes y futuros, algunos muy importantes.

Durante todo la aventura seremos partícipes de situaciones donde el tiempo no pasa, protagonizadas por ilusiones extraídas de la memoria. En estos casos tan solo podremos interactuar con ellas para escuchar conversaciones y conseguir información o pistas, por ejemplo, el paradero de objetos. A lo largo de todos los capítulos es más que recomendable que escuchéis y observéis estas memorias atrapadas en el tiempo, es la única manera de comprender, hasta cierto punto, todo lo que rodea a la historia del internado y sus habitantes.

Déraciné cuenta con algunos momentos de una intensidad y solemnidad difíciles de repetir. Visitar al director en la quietud de su despacho es uno de ellos, así como presenciar a Lorinc y Herman intentando abrir la ventana de la sala de música, por no mencionar a cierto personaje postrado en cama que ya descubriréis vosotros mismos. Pero sin duda el que mas me impresionó fue la posibilidad de asomarte a la ventana situada sobre la cama de Rozsa y discernir entre la tormenta, una misteriosa luz roja que fascina a la muchacha.

Poco a poco, capitulo a capítulo, te irás encariñando de todos y cada uno de sus emotivos personajes, conocerás sus vidas, sus inquietudes y no tendrás más remedio que invadir su privacidad con la loable intención de solucionar sus problemas. A pesar de su sencillo modelado y apariencia estática, resulta impactante acercarte a cualquiera de ellos e interactuar, quitándoles las gafas o el sombrero, por ejemplo. A nivel escenarios, la solidez del motor gráfico de Déraciné te ayudará a sentirte entre las paredes del cálido y a la vez inquietante internado y alrededores, que presentan emplazamientos muy detallados como la cocina, el aula principal, zonas exteriores bañadas por la luz del sol o la torre del reloj, junto a otros menos pormenorizados como los largos pasillos o algunas habitaciones. En poco tiempo habrás ubicado su mapeado completo en la cabeza y te moverás con la libertad necesaria para seguir descubriendo secretos y accediendo a nuevas estancias. Durante la recta final de la obra de From Software, tocará abandonar el acogedor refugio para adentrarte en territorios más hostiles e inciertos… Otra frase oficial: “A medida que se vaya revelando el misterio, viajarás a través del tiempo para cambiar el destino de los estudiantes del internado e impedir el resurgir eterno de un espíritu maligno”.

Pero no nos precipitemos, volvamos al punto en el que visitamos el despacho del director, cuando la dulce historia se va tornando más oscura e inaprensible, cuando las agujas del cronómetro martillean nuestra mente en busca de soluciones a problemas del presente. En ese tramo ya deberías estar rendido a la oferta de From Software, tan fraccionado mentalmente como su argumento, tan sobrecogido y fascinado como Rozsa mirando a través de la ventana en plena tormenta. Sí, gracias a PS VR podemos asomarnos también a esa ventana y observar, con la misma inquietud, la luz roja que mantiene en vela a la chiquilla. Observar a Herman y Lorinc intentando abrir de manera arriesgada el ventanal de la sala de música también quedará en la retina del jugador o presenciar a cierto personaje postrado en su cama, e incluso al mismísimo director. Quien no sea capaz de disfrutar o estremecerse con este tipo de pasajes y/o posibilidades es que no tiene suficiente ángulo de giro en el cuello, o en la mente; es que todavía no ha comprendido lo que ofrece la realidad virtual de Déraciné y del resto de títulos VR, por supuesto. La banda sonora seguirá haciendo de las suyas, colándose irremisiblemente en los cada vez más oscuros pasillos de un internado que parece tener vida, y muerte, propias.

La utilización de ambos anillos, con esos bonitos efectos de partículas, y los viajes en el tiempo, tampoco desvelaré mucho más para que lo experimentéis vosotros mismos, se convertirán en nuestra obsesión a partir de cierto punto de la aventura. Toda modificación en el pasado, repercute en el presente y el futuro, para bien y para mal. Demostrar que existe un hada invisible que puede otorgar vida puede ser un mensaje positivo… y a la vez negativo. Habrá que abandonar el internado, y os aseguro que se vive mejor dentro de él, una vez fuera de la zona de confort de los muchachos los acontecimientos se precipitan. Pero no olvidéis que Déraciné es un cuento de hadas y casi todo es posible, sobre todo gracias a la magia de los dos anillos. Aunque más vale que hayáis comprendido parte de su criptoargumento. Merece la pena que lo sintáis por vuestra cuenta, sin más datos o explicaciones, al puro estilo Hidetaka Miyazaki.

Durante el último tercio del juego los acontecimientos toman un cariz bastante más oscuro y dramático, abandonar la seguridad y el confort del internado es sinónimo de peligro.

Explora, contempla, escucha… y déjate llevar por la oscura melancolía de From Software

Recomiendo tomarse la aventura de From Software con la calma y contemplación necesarias, dejándose envolver por sus acordes audiovisuales y jugar sin prisas, intentando sacar a relucir toda la información, que tampoco es mucha, que el equipo de Miyazaki ha depositado en sus sosegados rincones. Es, como dije anteriormente una aventura de esquemas clásicos, muy básicos, pero de sensaciones bastante profundas, sencilla de jugar y menos fácil de comprender en su totalidad. Como una pausada partida de ajedrez contra el destino en la que cada pieza te cuenta su propia historia y a la que, según mi opinión, le sienta muy bien el factor VR, porque una vez que te ajustas el dispositivo no quieres abandonar el relato del misterioso internado, y el tiempo, al igual que el juego, no transcurre de forma lógica. Cuando te quitas el visor por primera vez, te das cuenta que han pasado más de dos horas y apenas te has dado cuenta de ello.

Déraciné no es excesivo en ningún apartado, bueno en el sonoro sí, su BSO es absolutamente magistral y evocadora. Cuenta con los puzles y toques de aventura justos para avanzar, una pequeña colección de ítems, y no regala casi ningún extra argumental; el más destacado es, sin duda, encontrar ocho monedas repartidas por la institución que abren una misteriosa caja que oculta un no menos misterioso ítem; o ciertos guiños gráficos/estéticos a Bloodborne. Pero poco más, de hecho, obtendrás todos los trofeos simplemente por completar el juego, Platino incluido, aunque es justo reconocer que la parte final puede resultar algo confusa y transmitirnos la sensación de estar atrapados en el día de la marmota oscura si no prestamos atención a todo lo que nos rodea y no concretamos ciertas acciones correctamente. Pero para eso es una aventura y os aconsejo que la juguéis al menos un par de veces para así comprender un poco mejor la curiosa ecuación argumental que propone Miyazaki en la pizarra de su enigmático internado. Una fórmula que no alcanza la categoría de magistral –una mayor duración y más posibilidades así lo habrían certificado-, pero que encierra los suficientes misterios y sensaciones como para quedar tremendamente satisfechos de haberlo vivido en primera persona y en VR.

Esta misteriosa caja/hucha oculta en su interior un valioso ítem para aquellos que encuentren las ocho monedas que hay repartidas por el escenario. Yo me hice con seis de ellas en la primera partida, así que me tocó  visitar de nuevo el internado… Por cierto, esta pantalla y otras que pertenecen al pasado Tokyo Game Show llevan como nombre de archivo ProjectFiona, curioso ¿verdad?

Espíritu gentil, así nos llaman los protagonistas de Déraciné, pero si echamos un vistazo a la portada de la Collector’s Edition japonesa del juego, apreciaremos que en realidad somos una especie de hada, como hacen sospechar los textos en inglés.

Déraciné es una aventura de mecánicas básicas pero de sensaciones y emociones profundas

79

Mi puntuación

Valoración personal

Gráficos
82
Audio
92
Duración
70
Jugabilidad
75
Inmersión
85
Me gusta
  • Miyazaki y From Software en formato VR
  • La banda sonora es absolutamente embriagadora
  • La solidez y detalle de los escenarios
  • Gran doblaje en castellano
  • Mirar a través de las ventanas
No me gusta
  • Su opacidad argumental y libre interpretación
  • Se echa en falta una mayor duración
  • La parte final puede resultar confusa

Escenarios detallados

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