Octopath Traveler

Octopath Traveler

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Big Data
  • Octopath Traveler
  • Switch
  • Nintendo, Acquire
  • JRPG
  • 13 de julio 2018

Cuando los JRPG dominaban el mundo

Ya ha pasado más de un año y medio desde que Project Octopath Traveler de Square Enix mostrara orgulloso y pleno de nostalgia su arquetípico apartado gráfico. Es cierto que el ingenioso juego con los planos y la profundidad le otorgaba personalidad propia, pero si nos fijábamos en los escenarios, las texturas de los elementos y la apariencia de los personajes, los JRPG por turnos de mediados de los 90 acudían a nuestra mente, y más concretamente Final Fantasy VI. De pronto, el sagrado género, o uno de ellos, volvía a irrumpir en nuestras vidas, regresaba del exilio para recordarnos un legado que jamás deberíamos olvidar.

Yo por lo menos nunca lo haré, aunque reconozco que desde hace algún lustro que otro vivo algo apartado de los JRPG. Quizá sea por el atracón que me di en su día, o porque con el paso del tiempo la mayoría de sus exponentes ha perdido gran parte de su encanto, debido principalmente a unos sistemas de combate muy enrevesados o historias poco convincentes, nada que ver con aquellos embriagadores guiones de mediados de la década ya mencionada. Eso no quita que guarde un excelente recuerdo de titulazos como Eternal Sonata, Infinite Undiscovery, Tales of Vesperia, los últimos Star Ocean o el genial FFXV, sí, a mí me encantó. Pero volvamos al origen, a la etapa en la que descubrí los tres Final Fantasy Legend de Game Boy, o el más memorable Final Fantasy IV de SFC o FFII en USA. Poco a poco el género fue haciendo mella en mí, al igual que sus variantes Action RPG tipo Secret of Mana. Todo esto fue importante, pero el verdadero punto de inflexión y admiración extrema hacia los JRPG -principalmente en SNES-, tuvo lugar a los mandos de un casi indomable FFVI japonés. La melodía Terra’s Theme y los mechas surcando con dificultad los campos nevados se me clavó en el alma, y me dejó una profunda y bendita herida para siempre.

Meses más tarde apareció la versión USA, FFIII, y ya pude dar rienda suelta a mi ansiedad por sentir en todo su esplendor el, posiblemente, mejor episodio de la saga. Poco después llegaría su majestad Chrono Trigger, o el desternillante Earthbound y, por si esto fuera poco, el idilio continuó aderezado por interesantes lanzamientos traducidos al castellano como Illusion of Time/Gaia, Lufia, Secret of Evermore o el magnífico Terranigma. Sin olvidarnos, por supuesto, de tesoros exclusivos para Japón de Super Famicom como Star Ocean, Tales of Phantasia –que también guarda cierta similitud visual con Octopath Traveler– o los correspondientes episodios de Romancing SaGa o Dragon Quest. Me dejo muchos en el tintero digital de aquella gloriosa etapa, pero he intentado centrarme en los que más me influyeron. Podríamos incluso meter en el saco algunas apuestas tempranas de 32 bits como Beyond the Beyond, Wild Arms o el primer Arc the Lad, aunque este último mostraba un sistema de combate más estratégico. Que cada uno haga su lista particular, el resultado será el mismo, Octopath Traveler es un claro homenaje a aquella etapa, a aquellos jugadores y, sobre todo a Final Fantasy VI, tal y como comentó Masashi Takahashi, productor del juego, en declaraciones a jeuxvideo.com

En Arroyoclaro conoceremos la historia de Alfyn el boticario, una de las más emotivas de los ocho protagonistas. El escenario también es de los más inspirados y evocadores de OT.

Utilizar adecuadamente los Impulsos y las Ruputras te ayudará a resolver los combates con mayor facilidad, sobre todo frente a los resistentes final bosses.

Los ocho protagonistas de O.C.T.O.P.A.T.H…

Pero no debemos vivir solamente del pasado, sería un error. Quizá ya estemos empleando demasiado tiempo y recursos para seguir instalados en él debido a esta vorágine retro que nos envuelve. En resumen, Octopath Traveler evoluciona, espiritual y físicamente, el sistema de juego que empleó FFVI, al igual que Brave Default lo hizo respecto a FFV, según palabras del propio Takahashi. El milimétrico respeto de OT hacia sus orígenes nos hará revivir aquellas sensaciones que permanecían cautivas en nuestra memoria, además de ofrecer a los que jugaron a destiempo al clásico de Squaresoft, la posibilidad de percibir y experimentar algo bastante similar.

Como bien sabréis, cada letra que forma la palabra Octopath corresponde a la inicial del nombre de cada uno de los ocho protagonistas. Esto demuestra y certifica que todos ellos son igual de importantes en la aventura, algo que ya deberíais haber comprobado tras exprimir la excelente segunda demo del juego. Mi consejo es que probéis a todos y cada uno de ellos, y decidáis cuál os convence más a la hora de combatir o sentir su historia. Mi elección fue el erudito Cyrus Albright, me atrajo su propuesta y me convenció su gran repertorio mágico durante las batallas. Bien es cierto que, una vez que encuentras a los personajes restantes descubres otras aventuras igual de fascinantes, la bailarina Primrose, la cazadora H’aanit o el ladrón Therion son buen ejemplo de ello. Son sin duda, para mí al menos, las cuatro crónicas más completas y memorables. Si sois de lágrima fácil, los relatos de Olberic, Alfyn y, de nuevo Primrose, os llegarán muy adentro.

Así comienza Octopath Traveler, con la difícil elección de protagonista y la entereza de las grandes aventuras de siempre. Heredero improvisado de una narrativa que también ha sabido evolucionar y nos muestra sin tapujos aspectos maduros y luctuosos que poco tienen que ver con la escenificación más inocente y edulcorada -también censurada en occidente- de antaño. Esos pequeños y detallados sprites en 2D tienen su vida y sus problemas, a veces no es agradable o llevadero lo que les sucede. No hay tiempo que perder, el reino de Orsterra se dibuja ante nosotros, en un bello mapa, parco en detalles inicialmente pero con las coordenadas precisas para que podamos conocer, uno a uno y en profundidad, al resto de protagonistas. Advertencia, el solo hecho de completar uno o varios de los ocho capítulos iniciales puede significar que Octopath Traveler se convierta en vuestra mejor compañía durante este verano.

El arte de evolucionar lo justo y necesario

Plantearte una actualización de algo tan grande y referencial como FFVI es complicado. Agradar al jugador ya veterano que todavía siente los colores por los JRPG y, a la vez, captar la atención de un público que no coincidió temporalmente con estos esquemas clásicos es más complicado aún. ¿Era necesario modificar o retocar demasiado el entramado audiovisual y su esquema de juego? A la vista está que la respuesta es un rotundo no. Aunque Octopath Traveler está gestionado por Unreal Engine 4 y hace gala de la ya famosa tecnología HD-2D, las percepciones que transmite son puramente bidimensionales, aunque tenga un armazón de polígonos y texturas tras de sí. El equipo de grafistas de Square Enix encargado del desarrollo ha sido muy inteligente, apenas notaremos en qué tipo de entorno gráfico nos movemos. Es una auténtica gozada desplazarse a lo largo y ancho de sus variadísimos escenarios, disfrutando con esa lograda profundidad y ese enfoque/desenfoque tan efectista que genera nuestro movimiento.

No contentos con ese marcado estilo gráfico que lleva haciéndonos soñar desde que presenciamos los primeros vídeos, se han encargado de salpimentarlo con efectos gráficos de partículas, agua, niebla o iluminación de bella factura. Presenciar los copos de nieve cayendo sobre Sacrolumia, esos rayos del sol colándose entre las casas de Atlasdam, el logrado efecto de luz solar reflejada en el mar de Aguacalmas o la oscuridad reinante en Nocturnia le conceden un aspecto de pequeña maqueta pixelada realmente entrañable. De ahí que su productor hable de evolución, ya que la fórmula gráfica que presenta Octopath Traveler es la de un escenario clásico de JRPG en 2D, mecido respetuosamente por las tecnologías actuales, de ahí el famoso HD-2D. Todos los escenarios clásicos que hemos visitado a lo largo de nuestra historia lúdica desfilarán ante nosotros en OT: ciudades de todo tipo, pueblos, bosques, mansiones, cuevas, puerto, desiertos, cementerios…

Octopath Traveler es un claro homenaje, en HD-2D, a los JRPG de los 90

A nivel audio he de reconocer que me he llevado una grata sorpresa. En los últimos años las bandas sonoras del ámbito JRPG habían decaído bastante, inmersas en el costumbrismo y una falta de inspiración galopante, eran muy pocos los títulos que escapaban a esta especie de maldición auditiva. Pero en Octopath Traveler no sucede eso. El compositor Yasunori Nishiki, que comenzó sus andanzas profesionales en Konami, ha confeccionado una BSO espléndida, épica, transmisora y evocadora de aquellos momentos de gran inspiración de mediados de los 90 que ya parecían anclados en nuestro sentido del oído. Por tu cabeza se manifiestan todo tipo de recuerdos sonoros irreales al escucharla, como si ya hubiera pertenecido a ti anteriormente. En mi caso, me hizo rememorar algún inolvidable instante musical del gran Suikoden. Un trabajo sencillamente delicioso y que se adapta a todos los entornos y momentos, al igual que el buen doblaje, inglés o japonés, que acompaña gran parte de los diálogos.

Los copos de nieve cayendo sobre Sacrolumia, la melodía que nos acompaña y esa espiritualidad que desprende la crónica de Ophilia resultan difíciles de olvidar.

Todos los escenarios ocultan una generosa cantidad de cofres, pero no suelen encontrarse en la ruta principal… así que te tocará explorar y combatir un poco más.

El inspiradísimo mapa del reino de Orsterra muestra con todo detalle las opciones de viaje rápido y próximos destinos del jugador, lástima que no muestre un mayor grado de zoom…

El reino de Orsterra, escenario de combates casi infinitos

Es imposible no caer rendido ante la belleza, detalle y animaciones del mapamundi de Octopath Traveler. En él aparece todo lo necesario para hacernos la vida más fácil, o más difícil, según se mire. Nos permitirá hacer viajes rápidos a enclaves ya visitados y conocer el nivel recomendado para afrontar con garantías próximas misiones o capítulos. Tan solo se le puede poner una pega. Se echa en falta, al menos para mí que tengo el sentido de la vista algo perjudicado, otro grado de zoom in para disfrutar totalmente con su elaborada puesta en escena. Sospecho que necesito unas gafas ya mismo…

Es el turno, nunca mejor dicho, de los combates. La inteligencia y buen hacer de los programadores de Square Enix ha permitido que su pretendida evolución del sistema de juego traiga consigo un motor de combates, por turnos, plenamente satisfactorio y adictivo. Sí, son aleatorios y bastante numerosos, pero no aburren. Atrás quedaron esos tiempos de complicar este proceso hasta límites absurdos o aplicar ideas peregrinas que arruinaban la experiencia al jugador. Todo es muy sencillo y fluido, la clave está en almacenar Impulsos para responder con ataques o efectos de mayor potencia, y ejercer el factor Ruptura en los enemigos, para así acabar con ellos de manera más rápida y eficiente. Si dominas estas dos artes, formas un equipo equilibrado, y gestionas convenientemente las habilidades principales y las de apoyo, estos combates aleatorios se convertirán en uno de los grandes alicientes del juego, sobre todo frente a los resistentes final bosess.

Octopath Traveler ofrece mucho más de lo ya comentado. Cada uno de los ocho personajes está equipado con su propia acción de Senda, que le permitirá realizar tareas como escrutar a los NPCs, guiarlos, seducirlos, vaciar sus bolsillos, conseguir información, provocarlos, desafiarlos… Así que si quieres sacar todo el partido a la aventura y a sus sufridos habitantes, más te vale cambiar de grupo constantemente -solo puedes llevar cuatro personajes a la vez-, y explorar al milímetro cada población. Y ya que hablamos de poblaciones, también echo de menos no poder entrar en las posadas, armerías y tiendas de ítems, todo se realiza a través de menús. Nunca me gustó esa evolución… pero son manías personales, tampoco me hagáis mucho caso.

La aldea de Adoquinia, en Tierras Altas, pasa momentos difíciles por culpa de unos forajidos. El guerrero Olberic entrará en acción y de paso descubrirá su próximo destino.

Gracias a los PT obtenidos en los combates aprenderemos nuevas habilidades para cada protagonista, y de paso prodremos activar otras habilidades de apoyo.

Más virtudes de la obra de Square Enix. Además de las historias principales de los ocho protagonistas, existen multitud de misiones secundarias que podremos activar y resolver conversando con determinados NPCs. Como la vida actual es muy dura y nuestras mentes tienden a fragilizarse, el juego incluye un completo diario para ambas situaciones. Se agradece. Al igual que la existencia de numerosos puntos para grabar partida o la ingente cantidad y variedad de ítems, además de un completo catálogo de armas, armaduras y demás equipo. Mención especial para la excelente y siempre inspirada labor a la hora de traducir los textos al castellano de Nintendo. Pero si hay algo que destaca por encima de casi todo es la absoluta libertad que nos ofrece a la hora de emprender el orden de las historias y misiones, tan solo estaremos limitados por el nivel de dificultad recomendado, el resto dependerá de nuestras apetencias y gustos.

Tan solo he pasado poco más de 16 horas en el reino de Orsterra y tras conocer en profundidad a los ocho protagonistas sentí, exhausto de información y emociones, que el comienzo de una maravillosa historia se materializaba ante mí, acompañada por bellos acordes. Con el sabor de antaño, con la tecnología actual, todo gracias al buen hacer de un respetuoso equipo de Square Enix cuya veneración hacia el gran Final Fantasy VI les ha motivado para crear un título absolutamente especial y atrayente. Los que aún sentimos un escalofrío de placer al abrir pequeños cofres, al descubrir misteriosos ítems brillantes o al conversar con personajes que muestran un bocadillo con tres puntos suspensivos en su interior, estamos de enhorabuena. Octopath Traveler es lo más parecido a embarcarse por primera vez en el fascinante e irrepetible viaje de los JRPG legendarios. Y eso que tan solo llevo 16 horas…

La acción de senda es diferente para cada protagonista de Octopath Traveler y se activa pulsando el botón Y al aproximarte a los NPCs, lo ideal es utilizar todas en cada población.

Aguascalmas, uno de los parajes más representativos de los JRPG: su población costera, sus piratas malos, el pirata bueno y una protagonista con ansias de descubrir mundo.

Si completas el capítulo inicial de un par de personajes, habrás caído irremisiblemente bajo su embrujo

Las otras pantallas…